
Bueno después de un tiempo pensando en hacer esto y en cómo hacerlo he decidido que lo voy a hacer según me salga y desde el corazón y que sea lo que Dios quiera.
Hoy me gustaría hablarles de mi equipo, el de verdad, el que está por encima incluso del Barça en mi corazón. Un equipo al que llevo desde hace 4 años en 3 categorías (pre-benjamín, benjamín y alevín) y que este año me ha hecho sentirme orgulloso. Es el equipo de fútbol del Colegio El Pinillo donde, por primera vez, hemos ganado la liga local sin trampa ni cartón (esto lo recalco muy recalcadamente porque luego hay quien se queja) en categoría prebenjamín.
La verdad es que no me lo esperaba. Los pilares del equipo el año pasado (fueron terceros)subieron de categoría y me quedé con un puñado de niños de primer año y cinco de segundo. Uno en particular me generaba muchas dudas y había incluso días que cierta impotencia porque era muy bueno en los entrenamientos y flojo en los partidos. Tanto es así que acabó el año pasado con 1 gol en 7 partidos. Este año nada más empezar me acuerdo que le dije que el gol era responsabilidad suya, así medio en broma. Se lo ha tomado al pie de la letra. 38 goles en 10 partidos, 5 de ellos en la final, lo colocan como mejor jugador de la categoría. Es una pasada. Regates con las dos piernas, cambios de ritmos, fintas con el cuerpo, va bien de cabeza, es grande y rápido...y tiene 8 años. Miguel Ángel Dorado, alias el Kun. Colchonero de pro como su padre.
Pero no ha sido el único. De hecho estuvo en la única derrota del año por 4-3 en el Palma de Mallorca, con los que jugamos un duro partido de vuelta y la final. Fue fallo mío por ir confiados después de 3 goleadas seguidas y ni si quiera poner a los titulares de inicio. Luego ganamos 3-2 en casa jugándonos el liderato.
Nos volvimos a encontrar en la final. El partido iba 1-1 hasta que el Kun lo rompió. 5 goles para un 6-1 final y título en el bolsillo. Y la alegría general. Sobre todo de los que se tiraron casi todo el partido jugando que no podían más. Eso sí, jugaron todos. Y los padres contentísimos también. Y es de destacar el comportamiento suyo durante todo el año, animando sin protestar que en estas categorías hay mucho padre que ya se ve representante del nuevo Messi y no suele ser así.
Gracias a la inteligencia de Alejandro, a la alegría de Iván y Mario, a la energía de David, a la fuerza de José Luis, a la picardía de Manu, a la potencia de Oscar, a las ganas de aprender de Gonzalo, al ímpetu de Mohammed, a la entrega de Ernesto, a la tranquilidad de Sergio y a la calidad y humildad del Kun. Gracias a todos por este año. Espero que se hayan divertido tanto como yo. Y la cosa no cambia mucho de un año para otro. Me encanta estar con los chavales porque me siento uno de ellos. Y muchas veces peor.
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