
Por fin se consumó la muerte anunciada del récord de Zarra y Hugo Sánchez. Un vendaval con botas de fútbol se propuso el reto de llegar a los 38 goles a falta de 4 jornadas para el final. Lleva 39 y le ha sobrado una. O 38. Podrían ponerse de acuerdo. De todos modos Cristiano Ronaldo es de récord y en la última jornada estoy seguro que solucionará todas las dudas.
¿Qué decir del luso? Para mí es el mejor goleador (que no mejor delantero porque no es delantero) del planeta. Más mérito tiene si cabe que este galardón lo vaya a ganar en un pulso con el mejor jugador del mundo: Leo Messi. Cristiano está un escalón por debajo en ese sentido. Pero con este título personal empieza a dar pasitos para ponerse a la altura del argentino.
El problema radica en su poca participación en los momentos clave, final de Copa al margen. Se diluye como un azucarillo cuando más se espera de él mientras Messi siempre aparece, final de Copa al margen. Esa final de Copa es el único pulso que le ha ganado el luso al argentino de 7 enfrentamientos directos entre ambos. Y es poco bagaje.
Sin embargo por condiciones es un animal y puede llegar donde quiera. Lo que le pierde es su cabeza y su manida consigna de que él y solo él puede convertirse en el mejor del mundo. A Messi lo han ayudado Xavi e Iniesta por poner dos ejemplos claros. Ronaldo ahora tiene a Ozil, Benzemá o Di María y debería aprovecharlos más.
Lo que está fuera de duda es su capacidad para hacer gol. De todas las facturas. Con la izquiera, con la derecha, de cabeza, de falta, de penalty, de jugada. Sin duda su mejor arma es su portentoso golpeo de balón al que si le imprimese más dirección ya sería un arma de destrucción masiva. Pero no se le puede pedir la perfección aunque la busque. Ya es el mejor como está y cada año se supera a base de taladrar porterías una tras otra sin piedad.
Es un luchador, un titán, no es el genio, es más bien la varita que finiquita el encantamiento. Un encantamiento que termina besando una red siempre. Y desde ayer será leyenda. Enhorabuena Cristiano.
solo voy a decir una cosa... ole que arte, por el protagonista de la historia, pero sobre todo por el escritor OLE
ResponderEliminargenial
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